Así indicó el Fiscal General del Estado, Javier Díaz Verón, al referirse a la causa investigada por el fiscal Aldo Cantero, cuya esposa, Monserrat ingresó a la Justicia Electoral cuando investigaba al ministro Ramírez Zambonini, por presunta sobrefacturación.

Dependiendo del resultado de la auditoría, para el lunes o miércoles de la próxima semana se determinará si corresponde o no una sanción, que podría ser su traslado de la Unidad de Delitos Económicos.

“Si hubiere algún mal desempeño en sus funciones, estamos obligados a tomar determinaciones”, sentenció Díaz Verón.

Fiscales de estar acostumbrados a la presión

Por otro lado, negó la existencia de presiones de sectores políticos o económicos en el trabajo de fiscales, así como denunció Asociación de Fiscales.

Sin embargo reconoció que existen amenazas por parte de los investigados con llevar a los fiscales ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados.

Afirmó también que el trabajo del fiscal no es fácil y que uno está expuesto a ese tipo de amenazas en todo momento. “Si no tenemos el atributo de la valentía para ser fiscal, no tenemos nada que hacer en el Ministerio Público”, resaltó.

Por último también cuestionó el trabajo de algunos jueces que permiten el abuso de chicanas por parte de los abogados y así evitan las condenas de las personas acusadas.